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Sana a tu niño interior

Nuestra cultura se ha dado a la tarea de formar padres críticos, muchas veces los padres piensan que si no le haces ver a los niños lo malo que han hecho y resaltan sus errores no van a ser personas de bien y es así como todas esas frases que escuchábamos de niños las seguimos repitiendo a nosotros mismos ahora en la edad adulta, una y otra vez.

Se han dado cuenta que algunas personas cuando han querido dejar de fumar, o requieren tomar una decisión importante, o hacer una dieta se ha encontrado con conversaciones como estas:

-no puedo
-no tengo fuerza de voluntad
-los demás son mejores que yo
-todo lo dejo empezado
-nunca termino nada

Pues dejame decirte que ese diálogo no lo inventaste tu, son todas frases que escuchaste cuando eras tan solo un niño.

Te ha pasado a veces, que has creado conversaciones sobre ti mismo y te das cuenta que esas conversaciones no coinciden con el concepto que tienen las demás personas de ti?

Así mismo nosotros somos fuente de las conversaciones de nuestros hijos, y muchas de las conversaciones de todos las personas que conocemos están basados en lo que nuestros padres fueron en nosotros.

También ciertas vivencias generan en nosotros diálogos, conversaciones, algunas de esas conversaciones nos han ayudado a solucionar cosas otras nos han limitado y no nos permite avanzar y lo que es peor, hacen que nos sintamos muy mal en ciertas ocasiones con nosotros mismos.

Por ejemplo hasta donde fue útil que te dijeran que no hablaras con extraños?... que pasaría si continuaras con esa conversación? No podrías trabajar, no podrías socializar, te costaría mucho trabajo...otras conversaciones no te permiten lograr tus objetivos como cuando te dices:

Soy un inepto, todo me sale mal, no tengo fuerza de voluntad...

Si analizas todas esa conversaciones limitantes, te darás cuenta que eres realmente duro contigo mismo y lo peor de todo es que esa conversaciones nos son propias tú las adoptaste en algún momento, son de aquella época cuando estabas muy pequeño... esas conversaciones son las que te limitan y debes cambiar porque realmente no te empoderan a conseguir lo que quieres lograr.

Ahora si las conversaciones que tienes acerca de ti y tu entorno te apoyan entonces mantenlas ..por ejemplo si estás en un piso 20 y tu conversación te dice que no debes lanzarte por el balcón, mantén esa conversación no la cambies.

Pero si tus conversaciones son :

no valgo,
todo me sale mal,
soy culpable,
no merezco,
no voy a poder
es muy difícil

Entonces es hora de tomar acción!

La terapia de Sanando tu niño interior consiste en reconciliarnos con ese diálogo interior, resaltar y rescatar todo ese talento, esas cosas buenas para lo que fuimos diseñados, todo ese potencial que tenemos. Para esta actividad lo único que hay que hacer es relajarte y dejarte llevar, seguir mentalmente todo lo que voy diciendo si llegan recuerdos del pasado deja que lleguen si te pido que imagines algo, imagínalo no lo cuestiones no lo analices solo déjate llevar.